miércoles, 24 de septiembre de 2008

Nota de All Mountain Ride en revista Kooch

La montaña invernal siempre atrajo la atención. Ese mágico manto blanco que cubre y redondea el relieve tiene especial atractivo cuando se lo puede recorrer con un medio ideal de traslación: el esquí.

El objeto de la nota es atraer a los montañistas a esta disciplina que revoluciona completamente la percepción de la montaña. Siendo el trekking, la escalada o el andinismo en general disciplinas relativamente estáticas, de progresión lenta, el esquí es todo lo opuesto, es sinónimo de velocidad, vértigo.

El esquí pasó por una revolución tecnológica que le cambió la cara, pasó de deporte difícil a deporte posible. El diseño parabólico de las tablas ha facilitado las cosas para los debutantes mientras que los expertos disfrutan d euna nueva dimensión: giros trazados con compás, precisión en los movimientos para lograr un nuevo modo de deslizar con curvas perfectamente encadenadas.

El esquí es una traslación en un espacio 3D. Descenso y movimientos laterales en un plano irregular, con cambios de pendiente, que obligan a controlar la velocidad y adaptarla al terreno.  Requiere de una capacidad de anticipación muy similar a conducir un vehículo, y como todas las cosas a medida que se logra maestría y coordinación la satisfacción adquiere ribetes viciosos y crea dependencia.

Deslizar parado arriba de dos tablas no es sencillo, es verdad. Las personas acostumbradas a caminar en terreno escarpado (quizás usted, señor lector montañés) desarrollan buen equilibrio (no todos) y sumado a una regular elasticidad, pueden ser de gran ayuda para iniciarse en el esquí.

El gran error que se comete es tomar clases con los amigos. Se puede aprender a escalar con amigos, siendo el gesto prensil de la escalada un regreso a etapas primigenias almacenadas en algún rincón del genotipo: descendemos de los monos. Por lo tanto compartir gestos primigenios con amigos es absolutamente aceptable.

Iniciarse al esquí aplicando recursos de cualquier indole o, peor, no aplicando ningun recurso que natura provee (flexiones, inclinaciones, compensaciones etc... ) genera malos hábitos que dificilmente podrán erradicarse.

La esperanza es lo último que se pierde y aun quedan frases alentadoras para estimular al lector y animarle: el aprendizaje del esquí hoy es más rápido de lo que se supone y se alcanzan grandes dosis de satisfacción en plazos muy cortos,  clases y buen material mediante. La perserverancia a lo largo de las temporadas podrá traer gratas sorpresas, y en algun tiempo el lector podrá considerarse un esquiador. A esto lo animamos al menos.

 Pero bien, saltemos ahora al hipotético caso en que todos los lectores de esta prestigiosa revista se han convertido en buenos esquiadores. Ya lo han esquiado todo y buscan nuevos horizontes. Del borde de pista para allá se extienden los infinitos dominios blancos y ya se percibe que, a nivel glandular, el individuo en cuestión siente un ansia incontenible por salir a rayar esa prístina nieve que el cielo en grandiosa alquimia, depositó. Agua en cristales. Cristales que salpican en el aire.

A partir de aquí el lector-esquiador se abalanza al fuera de pista, logra despojarse de sus ataduras, arremete los límites  y sale a trazar lineas soñadas por laderas incólumes. Un atropello a la virginidad terrenal.

Arrebato pasionales  hacen imaginar descensos (y consecuentes ascensos) que llevan a la víctima de tal acceso febril por un camino sin retorno.

 La noción de un anacrónico y desgastado Esquí de Travesía  ya no corre más; lo que para muchos fué el sinónimo de sufrimiento y castigo con pocas y abstractas recompensas es ahora una tentación. El esquiador “reloaded” de la Nueva Era descubre un equipamiento en su última versión garantía de prestación y disfrute. Oh Yeah. Así las cosas, esto no es slogan.

Los nuevos materiales:

Los esquies fat carving son un tipo de esquíes parabólicos con anchos superiores a los habituales para obtener mayor flotación en nieve fresca profunda. Estas tablas brindan gran estabilidad y permiten descensos a mayor velocidad, en lineas de curvas muy abiertas, con poco hundimiento en la nieve lo que los hace muy maniobrables si el esquiador le imprime velocidad a su bajada.

Las fijaciones de travesía tienen punteras pivotantes de seguridad, es decir que casi todos los modelos tienen dispositivos para que la bota salte y evite lesiones en huesos y articulaciones.

El material de las pieles es más liviano, se seca más rápido y  son más anchas para adaptarse al esqui y deben ser cortadas por el usuario de acuerdo al modelo de esqui al que iran adheridas (cada modelo de esqui tiene su ancho particular).

 El fatcarving viene a ser tan revolucionario como lo puede haber sido el friend en la escalada.

Pero no nos exime del factor seguridad: la trilogía ARVA, Pala y Sonda sigue vigente, los ARVAS digitales modernos proveen información de dirección y distancia donde está la víctima de avalancha sepultada. Ello permite reducir los tiempos de búsqueda a pocos minutos nomás siempre a profundidades estadísticamente normales: menos de un metro. Se tarda menos tiempo en localizar el punto en el que está sepultada una persona que excavar el pozo y sacarla.

La pala debe ser una pala en serio.

Si bien la Trilogía ha resuelto gran parte de nuestras preocupaciones, cierto es que se debe practicar cada temporada las técnicas. No vamos a dar un cursito en esta nota, pero tanto el manejo del Arva como la sonda y la pala deben ser correctos, eficientes y muy veloces.

El material está disponible en Argentina y vale menos que el valor que usted le pone a su vida. La trilogia ARVA Pala Sonda sirve tanto a esquiadores, snowboardistas como a caminantes de la montaña invernal.

Para completar esta breve reseña, cabe mencionar la aparición en el mercado de una mochila equipada con un dispositivo autoinflable llamado “airbag”, muy similar al de los automóviles, que permite que la persona arrastrada por un alud de nieve flote y tenga más de un 95% d eposibilidades de no quedar sepultado. Muchas víctimas salieron caminando de lo que podría haber sido una situación grave.  

 Enfin, aquí llegamos naturalmente a la verdad de la montaña, donde el esquí recreativo-deportivo se convierte en una disciplina. El término disciplina va más allá del concepto de actividad, deporte, entretenimiento etc... No ponemos el esquí de montaña en una categoria superior porque todas las variantes del esquí requieren enorme dedicación desde el freestyle acrobático al esquí de competición. 

Cuando nos encontramos ante una pendiente de nieve sin trazar siempre hay que hacerse varias preguntas antes de lanzarse. La nieve es un ambiente muy atractivo y muy hostil; como las rosas del Principito, bellas pero espinosas. Se trata de aprender la montaña y el esquí de montaña como una verdadera disciplina, adquiriendo una capacidad de lectura refinada y capaz de despojarse de la excitación que producen esas bajadas.  

 El esqui de montaña combina todos los conocimientos de montaña con la técnica depurada del esquí.

Pero como se sube?

Las fijaciones de esqui de montaña pueden desbloquear la talonera, pivotando el pie sobre la puntera. Esto dicho, el movimiento permite caminar con los esquíes puestos, en subida. Complementan las llamadas pieles de foca, hoy sintéticas y autoadhesivas, cuyo pelo corto y duro direccionado hacia atrás produce una notable adherencia en la nieve.

La técnica de ascenso es un tema menos difundido, pero fundamental a la hora de conseguir eficiencia en los desplazamientos; ahorro de energía, seguridad, comodidad en las conversiones o cambios de dirección.  

Las conversiones son el punto álgido del ascenso: según el terreno elegiremos entre una media docena de formas de realizar la vuelta.

Otro detalle es la lectura de la nieve, buscando la nieve ideal para trazar una huella. Las nieves profundas son físicamente exigentes mientras que nieves duras a heladas pueden ser peligrosas: las pieles a veces están muy cerca del canto metálico del esquí, por lo que se pierde canteo, se pierde un importante factor de grip lateral

 Y por supuesto sobre estos detalles estar siempre alertas con respecto al tema de las avalanchas. Imaginense en una subida zigzaguando, muchas veces puede haber gente sobre una misma linea de caída. Se trata de minimizar este detalle,evitando conversiones diseñando travesías largas, dispersando el grupo y manteniendo distancias prudenciales. Para ilustrar este dato muy subjetivo me permito sugerir 30mts de distancia mínimo. Por supuesto la forma del terreno manda pero la consigna es que la avalancha arrastre a menor cantidad de gente.

No se trata de andar haciendo monadas cuando el dueño del circo está distraído. La nieve es el panorama más subitamente cambiante y difícil de interpretar que existe. Comprender el proceso nivológico exige años de observación y de contacto en el terreno, además de bastante estudio.

El sentido de la nieve, snow sense, es el título de un clásico libro de estudio de la nieve. El sentido de la nieve es el sentido que se debe aguzar, el esquí permite convivir con la nieve de una manera más dinámica que cuando se transita la nieve a pie, caminando.

 Las posibilidades que ofrece el esquí de montaña en nuestra Cordillera de los Andes son infinitas, claro que el factor aislamiento siempre estará presente. Espero a que mayor cantidad de montañeses se animen al esquí, habiendo comprendido que las cosas son bien diferentes a lo que eran antes y que el momento de derribar mitos  ha llegado.

El freeride no es solamente para kamikazes, es sinónimo de disfrute de la montaña gracias a un esquí renovado en muchos aspectos.

Ojalá pique el bichito y nos vemos por allí, en algun filo, aprontandonos a una buena bajada.

Salud!  

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